. Entendamos cuál es la esencia de la adolescencia

La esencia de la adolescencia

cambio

Ahora frente a nuestros hijos adolescentes y ante el reflejo de lo que alguna vez también fuimos, nos vemos obligados a hacer memoria y reflexionar, con el fin de tenderles la mano en esta importante transición de sus vidas. Mucha gente ve la adolescencia como algo que tenemos que padecer, que tenemos que sobrellevar, esperando que pase lo más rápido posible y con el menor daño posible. Estas creencias influyen en la forma en que vivimos este proceso de desarrollo. Se ha observado que en adolescentes a los que le proyecta una actitud negativa respecto a la adolescencia, adoptan como propia esta perspectiva teniendo comportamientos que se acomodan a lo que se espera de ellos, colocándose y actuando a ese nivel y limitando el potencial auténtico a desarrollar.

La adolescencia como momento de cambio

La adolescencia es sin duda un momento de cambio acompañada tal vez de conflictos, confusión y altibajos, pero no podemos dejar de ver que es un proceso significativo          de recuerdos que tal vez unos quisieran olvidar y otros desearíamos nunca haberla abandonado. Todos hemos sido adolescentes, hemos estado ahí, llenos de incertidumbre, apasionados, anhelantes, temerosos; con la sensación de estar en el umbral de algo importante, pero sin saber qué es.

influencia

Es importante entender que durante la adolescencia nuestro cerebro se encuentra en remodelación. En el momento en que se hace una “poda neuronal” lo que significa que se eliminan conexiones neuronales que no se utilizan, se optimizan otras y se crean nuevas. A su vez, la corteza frontal está madurando, esta área del cerebro es la encargada de la autorregulación, juicio, toma de decisiones, solución de problemas y planificación; es decir el cerebro está cambiando respecto a la forma en que recordamos, pensamos, razonamos y relacionamos con otros.

La autoestima es esencial para el desarrollo de una buena adaptación social

La autoestima es uno de los predictores más potentes del grado de ajuste psicológico durante la adolescencia y la adultez, facilita a los adolescentes tener una buena adaptación social; ya que el desarrollo de la identidad contribuye a este proceso adaptativo. Según investigaciones llevadas a cabo, dicen que “Una elevada autoestima se relaciona positivamente con una mayor satisfacción con la vida e interpretan las experiencias negativas de un modo más funcional”¹. La adolescencia, más allá de ser un mal necesario, es un periodo de intensidad emocional, creatividad, implicación social, expansión y descubrimiento. Esto significa que los adolescentes buscan su individualidad saliendo del círculo familiar y exponiéndose a cosas nuevas con los riesgos y beneficios que esto implica.

padres de adolescentes
es básica la autoestima

Cuando los padres entienden la adolescencia como un proceso especial de maduración y cambios, pueden actuar de forma inteligente dándoles esa libertad, pero no dejando de ser ese resguardo cuando el adolescente tenga que enfrentar problemas y adversidades. El Barco puede zarpar, pero sabe que puede regresar al puerto. Cuando acompañamos al adolescente, valorando la esencia del proceso, podemos convertir esos años de crecimiento en una oportunidad de aprendizaje para sentar las bases de una vida con propósito y plenitud.

Por eso en lugar de que los padres se atemoricen, se busca la manera de fortalecerlos, de alentarlos, despertando su valor para que, a través de la comprensión y la empatía por su adolescente, se sienta capaz de acompañarlos en su camino a la madurez. Convencerlos de mirar siempre hacia delante sabiendo que tienen la habilidad para enfrentar y resolver cualquier dificultad que se les presente.

Cuando los padres eran adolescentes, escucharon muchas veces frases negativas o entretuvieron pensamientos equivocados que se fueron repitiendo una y otra vez hasta que se convirtieron en creencias. Una creencia es un pensamiento que nos hemos repetido muchas veces y damos por hecho que así es. Sin embargo, esta sensación de represión ha creado algún tipo de situación con la trascendencia de cierta timidez, indecisión porque en el fondo se está luchando en realidad con la propia naturaleza cuando existe sobre todo un parámetro de comparación con el entorno actual, social, cultural. Cuando no hay una lucha interna y menos una ruptura interna es cuando hay individuos sólidos, es decir, un adolescente frente a ti, con fuerza, con capacidad de decisión, sin timideces.

Los adolescentes tienen un fuerte deseo de pertenecer a un grupo, a cualquier cosa, esto es un reflejo de pertenecer a una familia, son jóvenes y sucede que alguna vez se encuentran demasiado asustados para estar solos en el mundo. Si no existiese esa brecha entre ellos y sus padres, no habrían hecho falta esos grupos. Son vulnerables, es por ello que comienzan a pertenecer a cualquier grupo sobre todo cerca de ellos.

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La comunicación y la fantasía en la adolescencia

La comunicación es vital para reducir la brecha entre padres y el adolescente. Es importante reconocer que a lo largo de la historia la adolescencia ha sido la generación en movimiento. Ellos son protagonistas, en donde muchas veces enseñan a la gente a argumentar con propia filosofía.

            La adolescencia esencia de versatilidad, entusiasmo y fidelidad, donde remarcan la vida con perspectiva propia y no sólo lo aprenden, sino que lo viven experimentándolo antes de asentarse en la vida. Filósofos ambulantes alrededor del mundo. Los adolescentes tienen a menudo fantasías y sueños respecto a su futuro. ¿Cómo podrían ser más realistas? No necesitan serlo. Existe un momento para la fantasía, para los sueños, y es bueno para los adolescentes tener fantasías y sueños en lugar de hacerlos realistas, estos son parte de su crecimiento que desaparecerán espontáneamente.

La misma vida los hará más realistas antes de que se incorporen a la vida, déjales disfrutar de sus sueños. Se volverán muy realistas, pero siempre recordarán esos días de sueños v fantasías como los más bellos. ¿Qué es lo que tu realidad puede ofrecer en lugar de sueños y fantasías? A no ser que estés dispuesto a que los adolescentes empiecen a meditar, eso no les hará realistas, los hará utópicos. Eso les hará mucho más difícil adaptarse a tu sociedad que los sueños y las fantasías. Esos sueños y esas fantasías no les pueden hacer daño. Forman parte de la vida por eso la juventud siempre ha fantaseado y soñado. Déjalos soñar y fantasear, no te están haciendo daño. Siento que la experiencia de ese tiempo de ensueño les ayudará a recordar que la vida puede ser diferente.

Referencias

1.- Autoestima en la adolescencia: análisis y estrategias de intervención
     Carmen Rodríguez Naranjo*
     Antonio Caño González
    Facultad de Psicología, Universidad de Málaga, España.

2.- DISCIPLINA CON AMOR PARA ADOLESCENTES. Guía para llevarte bien con tu adolescente. Rosa Barocio.

3.- HIJOS TIRANOS O DÉBILES DEPENDIENTES. El drama del hijo sobreprotegido. Martha Alicia Chávez.

Autora: Mtra. Vilma Yolanda Cavazos Acevedo.

Lic. en Desarrollo Humano.

Maestría en Psicoterapia Ericksoniana.

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